{"id":2166,"date":"2010-12-14T11:25:52","date_gmt":"2010-12-14T09:25:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kekorto.es\/?p=2166"},"modified":"2010-12-18T16:27:37","modified_gmt":"2010-12-18T14:27:37","slug":"una-historia-del-bronx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/2010\/12\/una-historia-del-bronx\/","title":{"rendered":"Una historia del Bronx"},"content":{"rendered":"<p>El despertador no hace ninguna concesi\u00f3n y suena puntualmente a las 06:02 de la ma\u00f1ana. \u201cAl menos esta noche no me despertaron las peleas y los disparos\u201d \u2013 piensa ella. Han sido solo cinco horas de sue\u00f1o pero para ella son una bendici\u00f3n. Vivir aqu\u00ed en el Bronx le ha ense\u00f1ado a apreciar los peque\u00f1os detalles.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/wwintimage17.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2168\" title=\"wwintimage17\" src=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/wwintimage17.jpg\" alt=\"wwintimage17\" width=\"600\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/wwintimage17.jpg 600w, https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/wwintimage17-300x100.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Lo primero que hace es ir a ver al peque\u00f1o Jeremiah, de 9 a\u00f1os, que sigue durmiendo. Verle en su cama arropado y tranquilo hace que por un instante olvide lo de su hiperactividad. Pero s\u00f3lo es un momento, porque entonces abre los ojos y todo vuelve a empezar.<\/p>\n<p>\u201cB\u00e9bete la leche, por favor, Jeremiah\u2026\u201d \u2013 suplica su madre. Por fortuna, la se\u00f1ora Harrington, abuela del ni\u00f1o, acaba de llegar. Ella aprovecha entonces para irse a vestir. No hay mucho donde elegir y su trabajo tampoco lo exige pero trata de ir siempre lo m\u00e1s arreglada posible.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 Dame un beso, peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 \u00a1Jeremiah, besa a mam\u00e1! Cari\u00f1o, \u00bfvolver\u00e1s pronto?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 S\u00ed. (\u2026) O sea, no. No, perdona. Hoy tambi\u00e9n tengo que ir al bar. Cambi\u00e9 el turno con Katrina.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 no tuviese que volver nunca m\u00e1s a Monty\u2019s, el viejo antro de borrachos donde consigue unos pavos extra a cambio de vomitonas y palmaditas en el culo. Pero necesita ese dinero. Esa cantidad que el padre del ni\u00f1o deber\u00eda mandar puntualmente cada mes. Lo \u00faltimo que sabe de \u00e9l es que hab\u00eda rodado una pel\u00edcula en el desierto de Arizona. Una serie B de persecuciones de coches sin sentido, lo ideal para un especialista de tercera como \u00e9l. Dentro de unos a\u00f1os comprar\u00e1 el DVD para que el chico pueda conocer a su padre gracias a los extras. Pero no cree que ese loco bastardo merezca ni eso.<\/p>\n<p>Hoy el trayecto del autob\u00fas se le hace bastante corto, quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque no ha dejado de pensar en qu\u00e9 regalarle a su hijo por su cumplea\u00f1os. Siempre procura llegar con diez minutos de adelanto para disfrutar de un caf\u00e9 en la cafeter\u00eda de la esquina. Desde el cristal ve a la ciudad moverse sin parar. Da igual la hora que sea, Nueva York no descansa.<\/p>\n<p>Tras fichar, va hacia su taquilla a enfundarse su uniforme de trabajo, esa blanquecina bata que tan bien le sienta. Mientras camina por los pasillos del hospital suele manosear la chapa de identificaci\u00f3n, que le recuerda el sufrimiento y sudor que le cost\u00f3 sacarse el t\u00edtulo. Ahora es un gran orgullo para ella poder decirle a la gente: \u201cSoy Jennifer Harrington, enfermera en el Monte Sina\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Ella se detiene ante la puerta de la habitaci\u00f3n 4009. Le ha sorprendido la luz que hay tras la puerta y entra algo sobresaltada:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 \u00bf\u00a1Se\u00f1or Walnuts?!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 Buenos d\u00edas, Jennifer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 Ufff. Cre\u00ed\u2026 Perd\u00f3n, siento la molestia, veo que tiene visita.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 No te preocupes, preciosa, es mi hijo. Hoy desayunaremos un poco m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014 De acuerdo, les dejar\u00e9 a solas entonces.<\/p>\n<p style=\"PADDING-LEFT: 30px\">\u2014 Gracias hija.<\/p>\n<p>\u00a1Knock! Un d\u00eda m\u00e1s, Jennifer activa el \u2018modo sonrisa\u2019 y su bata parece m\u00e1s blanca que nunca.<\/p>\n<p style=\"PADDING-LEFT: 30px\">\u2014 Eh, Christoph, \u00bfa que es un encanto?<\/p>\n<p style=\"PADDING-LEFT: 30px\">\n<blockquote><p><span style=\"color: #991111;\"><strong>WILLIAM WALNUTS<\/strong><span style=\"color: #808080;\">, una improvisada historia del Capit\u00e1n Custom<br \/>\n<\/span><\/span><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"Excelente ilustraci\u00f3n de Alberto Silva\" src=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/williampencil.jpg\" alt=\"center\" \/><br \/>\nCu\u00e1ndo: <em>de <strong>LUNES a VIERNES<\/strong> un cap\u00edtulo diario<br \/>\n<\/em>D\u00f3nde:<em> <\/em><a href=\"http:\/\/www.kekorto.es\"><em>http:\/\/www.kekorto.es<\/em><\/a><br \/>\nMe perd\u00ed el primero: <em>No pasa nada, puedes leerlo <a href=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/2010\/11\/si-necesitaba-un-cambio\/\">aqu\u00ed<\/a><\/em><br \/>\nTambi\u00e9n el segundo: <em>Ese y el resto puedes buscarlos <a href=\"https:\/\/www.komuso.es\/kekorto\/author\/capitancustom\/\">aqu\u00ed<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>30 episodios de cirug\u00eda ilegal, envidia familiar y traici\u00f3n sexual a la luz de la Gran Manzana.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El despertador no hace ninguna concesi\u00f3n y suena puntualmente a las 06:02 de la ma\u00f1ana. \u201cAl menos esta noche no me despertaron las peleas y los disparos\u201d \u2013 piensa ella. 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